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La Ley de la Cosecha de la Productividad:

Cuando hablamos de productividad, muchas veces la entendemos como resultados inmediatos: “hacer más en menos tiempo, tachar una lista de pendientes interminable o ver logros al instante”. Sin embargo, Stephen Covey en su libro “Primero lo Primero” nos invita a ver más allá de esta mentalidad rápida y a conectarnos con un principio esencial: la Ley de la Cosecha. En su libro, Covey nos recuerda que la productividad auténtica no ocurre de un día para otro; es el fruto de un proceso paciente y constante de siembra, cuidado y dedicación.


Sembrá Metas, Cultivá Disciplina

¿Algunos de ustedes recordaran, cuantas veces estudiaron a último momento para un examen de la Universidad? ¿O cuantas veces estudiaron para pasar un examen y no para realmente aprender?


En el viaje de la productividad, un pilar fundamental es entender que cada acción es como una semilla. Si sembrás tus metas con intenciones claras y las nutrís con disciplina, paciencia y dedicación, tus resultados serán sólidos y duraderos. Así como no esperás cosechar un árbol frutal en un par de días, no podés esperar que tus metas más importantes florezcan sin un proceso que les permita crecer y fortalecerse.


Siempre recordá la importancia de dedicar tiempo a las cosas que realmente te importan, incluso cuando no vemos resultados inmediatos. Esto implica darle prioridad a esas metas significativas que tal vez no ofrecen una recompensa rápida, pero que a la larga alimentan tu propósito de vida.


Aceptá los Tiempos de Crecimiento: La Paciencia Como Aliada

En estos días, vemos “Influencers” que venden la idea de volverse ricos de la noche a la mañana con métodos casi mágicos, pero que no hacen más que frustrarte, pues tú estás trabajando pero no sentís que avanzas, cierto?

 Dejame contarte un secreto a voces, muchas de estas enseñanzas no siguen la ley natural de la cosecha. No hay atajos para el éxito.


Uno de los mayores retos en nuestro viaje hacia la productividad es lidiar con la impaciencia. A veces, queremos resultados inmediatos y nos frustramos si no los vemos. La Ley de la Cosecha nos recuerda que hay tiempos para sembrar, tiempos para esperar y tiempos para cosechar.


Creá Tu Propio Ciclo de Productividad


Para implementar la Ley de la Cosecha en tu vida, te propongo un truco simple que podés incorporar en tu día a día:

  1. Definí tus metas como semillas: Elegí esas metas que realmente querés alcanzar, aquellas que están alineadas con tu brújula interna y tienen un valor profundo.

  2. Cultivá hábitos y eliminá distracciones: Incorporá rutinas diarias que refuercen tus objetivos y evitá las distracciones que te alejan de ellos.

  3. Revisá tu progreso y ajustá el rumbo: Al igual que una planta necesita cuidados específicos, tus metas pueden requerir ajustes. Revisá tu progreso y realizá cambios cuando sea necesario.

  4. Disfrutá de la cosecha: Celebrá cada pequeño logro como un fruto del esfuerzo constante y reconocé que cada avance es parte de tu camino hacia un crecimiento sostenible.


Así que hoy recordá esto: La Ley de la Cosecha nos invita a ver la productividad como un proceso de crecimiento y maduración, en el que cada acción, por pequeña que parezca, contribuye al logro de nuestras metas. Este enfoque no solo nos conecta con nuestra brújula interna, sino que también nutre nuestro bienestar emocional en el proceso. Cuando aprendemos a respetar los tiempos y a disfrutar de cada paso, creamos una vida productiva en armonía con nuestras emociones.

Gracias por leerme, y espero que encontrés inspiración y motivación en tu propio viaje hacia una vida más productiva y equilibrada con tus emociones.

¡Nos vemos en el siguiente viaje!


Claudia Ardón


 
 
 

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